Alguna vez Jhed le preguntó eso a Dyka... Ahora puede comparar y tener una respuesta...
Para Dyka cuando conoció a Jhed era el amor, ese amor que la hacía llenarse de fuerza para luchar hasta el cansancio por ser feliz; ese amor que le hacía olvidarse de los problemas porque era más importante disfrutar la compañía de Jhed; ese amor que le hacía creer que la felicidad era eterna y que Jhed siempre la haría feliz; ese amor que la hacía levantarse cada mañana con una gran razón para vivir; ese amor que poco a poco fue destruyéndola.
Ahora que Dyka y Jhed están lejos y que ella quiere olvidarlo es el silencio, ese silencio que le permite meditar acerca de lo positivo que le dejó el desamor de Jhed; ese silencio que le cobija cuando se desahoga en un mar de lágrimas recordando lo mucho que lo amó; ese silencio que la lleva a imaginarse una nueva manera de ser feliz sin él; ese silencio que le ha abierto una puerta para dejarlo atrás como un recuerdo, el recuerdo de que alguna vez, para ella, el lenguaje universal fue el AMOR.
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