Hoy empecé a pensar en una revolución, no una revuelta, una REVOLUCIÓN. Pero realmente ¿Cuál es el objetivo? ¿Es posible enfrentarse al sistema?
El problema no es enfrentarse al sistema sino lograr adecuada participación. Me cansé de criticar un sistema del que no puedo escapar porque me absorber, sin embargo, creo que puedo analizarlo porque ya no me aliena. No me gusta creer en utopías, prefiero hacer realidades que edifiquen una sociedad diferente. Ya basta de creer que por alzarse en armas y asesinar individuos lograremos la paz y demás basura que el discurso absurdo del contexto actual nos vende. Eso es BASURA, lo que necesitamos es una revolución de pensamiento en la cual tengamos conciencia de la individualidad del otro y de la importancia de la colectividad, pero no, continuamos con ese proceso de invisibilización del cual no queremos salir.
Es tan fácil dejarse llevar por el sistema, te evita pensar pero ¿Con qué fin?¿Cuáles son sus verdaderas intenciones? Será que cuando despiertes no tendrás la sensación de querer luchar pero ya no se puede porque es muy tarde para buscar un objetivo que siempre quisiste alcanzar pero que reprimiste hasta que creíste que lo habías acabado por completo sin darte cuenta que acabaste contigo mismo y con la razón que hubiera contribuido al mejoramiento de la sociedad.
¿No te has dado cuenta del precio tan alto que tendrás que pagar por rendirte? Yo sé que es difícil la misión que hay que desarrollar pero no hay que darse por vencido, no hay que perder la esperanza porque si la perdemos nos sentiremos derrotados por un régimen impuesto ante el cual tenemos herramientas para enfrentarnos pero no lo hacemos.
viernes, 15 de octubre de 2010
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
